Ingredientes
15 g de harina – La harina actúa como agente espesante fundamental para nuestra salsa bechamel, proporcionando la consistencia cremosa característica que unifica todos los elementos del plato.
500 ml de leche – La leche entera aporta la base líquida rica y cremosa necesaria para crear una bechamel suave y sedosa que envuelve delicadamente cada capa de la lasaña.
100 g de queso mozzarella duro rallado – El queso mozzarella duro rallado se derrite uniformemente durante el horneado, creando esa capa dorada y burbujeante que corona perfectamente nuestro plato.
1 cebolla cortada muy fina – La cebolla finamente cortada aporta dulzura natural y profundidad aromática, creando la base aromática esencial para realzar el sabor de la carne.
3 dientes de ajo picados – El ajo picado intensifica el perfil aromático del plato, añadiendo esa nota característica que eleva todos los sabores circundantes.
700 g de carne picada – Ya sea de res, cerdo, pollo o pavo, la carne picada constituye el elemento proteico principal, aportando sustancia y satisfacción al conjunto.
200 g de salsa de tomate – La salsa de tomate aporta acidez equilibrada y el color vibrante característico, además de unificar todos los sabores con su riqueza umami.
Aceite vegetal – Utilizado para el salteado inicial, el aceite vegetal permite la cocción adecuada sin aportar sabores que compitan con los ingredientes principales.
Sal al gusto – La sal realza y equilibra todos los sabores presentes, siendo fundamental para lograr el punto exacto de sazón.
Una pizca de condimento para carne – Esta mezcla de especias complementa perfectamente la carne, añadiendo complejidad aromática sin sobrecargar el paladar.
Nuez moscada en polvo al gusto – La nuez moscada aporta esa nota cálida y ligeramente dulce que caracteriza a las mejores preparaciones de bechamel tradicional.